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Parásitos: la unión familiar

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¡Atención, Spoiler!

Parásitos (2019) relata la historia de supervivencia de una familia surcoreana. Cuatro miembros de la familia Kim (padre, madre, un hijo y una hija) están sin trabajo y aprovechan una oportunidad para infiltrarse como desconocidos empleados domésticos de una familia adinerada.

La historia avanza con cierto humor a través de las estrategias y engaños que emplean para conseguir que los cuatro miembros consigan un trabajo (profesor de inglés, profesora de arte, chofer y ama de llaves). La falsificación, el doble juego y el engaño están presentes en todo momento hasta que un inesperado acontecimiento, el regreso de la antigua ama de llaves para cuidar a su esposo que estaba oculto en el sótano, desata el caos y un final apoteósico.

Si analizamos la película para comprender cómo las desgracias acechan cada paso que da la familia, podemos detenernos a revisar cómo la supervivencia y la necesidad de pertenecer resumen la historia de Parásitos.

En este artículo analizaremos las decisiones de la familia Kim a través de la atrapante historia que nos explica Bong Joon-ho en su oscarizado filme.

La supervivencia del clan familiar

La oportunidad de salir de la desdicha que azora a la familia Kim saca a relucir la creatividad de cada uno de los miembros del clan y los pone a los cuatro a trabajar conjuntamente para conseguir el tan ansiado trabajo.

Para analizar la trama de la película hemos de tomar como referencia la pirámide de Maslow (1943). Esta nos dice que para alcanzar el autodesarrollo debemos primero cubrir las necesidades básicas e ir escalando en la pirámide. En la base de la pirámide encontramos la necesidad fisiológica (la alimentación), seguida de la seguridad (la estabilidad económica). Una vez cubiertas las dos primeras necesidades, la pirámide se completa cubriendo la pertenencia (las relaciones afectivas), el reconocimiento (respeto, éxito o confianza) hasta llegar a la cúspide: la autorrealización (desarrollo).

Si cubrimos las necesidades básicas y trabajamos en garantizar la estabilidad afectiva y el reconocimiento, podremos llegar a la autorrealización. Pero si escalamos rápido en la pirámide, es posible que la fragilidad de cada área nos haga regresar a la casilla de salida.

Si cubrimos las necesidades básicas y trabajamos en garantizar la estabilidad afectiva y el reconocimiento, podremos llegar a la autorrealización.

Veamos la pirámide aplicada a la trama familiar de los Kim:

Fisiología

Ante la falta de alimento y la precariedad económica, la unión familiar hace la fuerza. De ahí nace y surge la creación de cuatro personajes idóneos para cumplir con las necesidades de la familia Park, quiénes requieren de la familia Kim para lograr el ansiado modelo familiar.

Estos personajes estratégicamente planeados llegan en forma de impolutos trabajadores recomendados por gente de confianza que garantizan el éxito en la respetable vida familiar de los Park. La estrategia de los Kim sirve para que los cuatro consigan un trabajo.

Han elaborado un minucioso plan y no importa si han de pisotear a la gente de su misma condición y clase social. El objetivo es claro: sacar el máximo provecho cueste lo que cueste.

Seguridad

Con los nuevos empleos la seguridad económica ha llegado a la familia y ofrece una perspectiva nueva para poder cambiar y conseguir una vida mejor.

En este punto se ha cubierto la segunda necesidad vital. Una vez cubiertas las necesidades básicas para sobrevivir y habiendo conseguido el anhelado premio, la supervivencia pasa a un segundo plano y entran en juego la necesidad de pertenecer, ser reconocido y sentirse realizado.

La sensación de seguridad nos saca del estrés de sobrevivir y el cuerpo recupera rápidamente la Normotonía. En ocasiones el miedo a volver al punto anterior provoca que actuemos impulsivamente sin pensar en las consecuencias.

La pertenencia

Aprovechando que la familia Park se marcha de acampada para celebrar el cumpleaños del hijo menor, los Kim disfrutan durante un fin de semana de la mansión como si ellos fueran los dueños.

En el sofá de los Park, gozan de ese espacio bebiendo y comiendo, fantasean sobre la posibilidad de pertenecer a “ese mundo de clases sociales inalcanzables” o seguir perteneciendo a “la clase social del semisótano”.

Las reflexiones se mezclan con los objetivos personales: Kevin, el hijo mayor quiere estudiar en la universidad y casarse con la hija de los Park; Jessica, la hija, quiere estudiar arte y trabajar de ello; Kim, el padre, sueña con ser respetado y mejorar sus condiciones de vida; la Sra. Kim anhela tener comida siempre en el hogar y alejarse del semisótano en el que viven.

La historia que cuenta cada uno de los miembros de la familia Kim no es más que un relato edulcorado para huir de aquello que son y poder convertirse en algo que creen que quieren ser.

Todo parece que puede salir bien, si no fuera porque para alcanzar sus objetivos han dejado de ser quiénes realmente son y el secreto no puede ser desvelado.

Discurre la velada entre la fantasía de alcanzar un nuevo estatus y los remordimientos por el camino elegido para alcanzarlos. En medio del goce y el disfrute el patriarca de los Kim se preocupa por la gente que han perjudicado para conseguir los empleos. Es el primer acto de remordimiento. Jessica, su hija, parece no querer preocuparse por lo que puede haberles pasado a los antiguos empleados, para ella lo importante es la unidad familiar. La madre cree que sería muy amable si tuviera dinero. El hijo piensa en cómo alargar la mentira para poder conservar a su novia.

Habitualmente confundimos el cambio exterior con el cambio interior. Pensamos erróneamente que, si cambiamos lo que se ve desde fuera, el cambio se urdirá interiormente y nos liberará de las cargas que llevamos en nuestra espalda. Olvidamos que solo para poder ser quiénes queramos ser debemos construir un cambio desde el interior y fomentar un diálogo interno que nos permita descubrirnos.

Para poder ser quiénes queramos ser debemos construir un cambio desde el interior y fomentar un diálogo interno que nos permita descubrirnos.


Si no reconocemos quiénes somos y de dónde venimos, difícilmente podremos alcanzar el éxito. Hasta que entendamos que no se trata de dejar de ser para ser felices, seguiremos repitiendo los mismos errores.

En el caso de los Kim el error está en que cuanto más crecía la mentira sobre quiénes eran verdaderamente más lejos quedaba la posibilidad de cambiar. Es en este punto que entra en juego el factor sorpresa apareciendo en escena nuevamente la antigua ama de llaves y convirtiendo la mentira de los Kim en el caos.

¿Qué sucede cuando la antigua ama de llaves amenaza con sacar a la luz el engaño? Que la familia baja nuevamente a la base de la pirámide cuando ve peligrar sus trabajos y sus objetivos. Ante el peligro de caer y ser descubiertos, la violencia y la agresividad entran en escena.

El reconocimiento

No existe reconocimiento si no pertenecemos. Pertenecer a un clan nos empodera y da sentido a nuestra existencia. La primera pertenencia la vivimos en nuestro clan familiar, pero a medida que crecemos y nos independizamos, buscamos nuevos grupos a los que pertenecer (amigos, pareja, entorno, etc.). El clan es fundamental para los humanos porque somos seres sociales. El grupo constituye parte de nuestra identidad y nos proporciona seguridad.

El clan es fundamental para los humanos porque somos seres sociales. El grupo constituye parte de nuestra identidad y nos proporciona seguridad.

Los Kim no quieren reconocer quiénes son y para ello han creado nuevas identidades perfectamente elaboradas para ser lo que otros requieren. Ellos quieren pertenecer a la clase social de los Park e idealizan la vida que llevan como si el éxito sólo estuviera al alcance de un tipo de persona. Llegados a este punto, no es fácil continuar escalando en la pirámide porque la estructura se tambalea y flojea.

Para comprender como se mezclan la necesidad de pertenecer y de ser reconocidos es interesante analizar un punto clave de la película: la diferencia de clases por el olor. El “olor a pobre”, el “olor a gente del metro”, como dice el patriarca del clan Park, es el olor del fracaso, de la gente que no puede alcanzar un estatus social alto ni “codearse con gente como ellos”.

La forma en la que se explica el olor de la familia a través de la película tiene como objetivo hacernos entender que ellos “no pueden ni podrán pertenecer a su clase social”. Es la imposibilidad de pertenecer unido a la falta de respeto y reconocimiento de aquellos que consideran que están por encima del resto.

El olor que desprenden las ropas de la familia Kim frustra los deseos de alcanzar los objetivos. Esos objetivos que, l ejos de ser reales, se tornan inalcanzables y lejanos.La incapacidad de conseguir su elaborado plan aleja a la familia Kim de coronar la cúspide de la pirámide y los sitúa nuevamente en la situación de peligro (sobrevivir).

La última parte de la historia nos lleva a través del caos al desenlace fatal. Este ocurre en una escena en la que la venganza, el dolor y la falta de respeto al proferir una mueca de asco por el olor que desprende uno de los personajes acaba ocasionando 4 muertes y la huida del patriarca de los Kim (que acaba escondiéndose en el sótano de la mansión).

Llegados a este punto del relato, no queda rastro del plan porque en medio del caos todo sale a la luz: los engaños, las mentiras, la falsificación de identidades… Y con todo lo vivido, una última escena final en la que se presenta al joven de los Kim en el semisótano sin empleo, con dos miembros menos de su familia y con un nuevo objetivo: comprar la mansión para recuperar a su padre que está escondido en el sótano.

Vuelven a la base de la pirámide, pero en esta ocasión, debilitados y con un dolor que los acompañará el resto de sus vidas.

Tras analizar Parásitos, te invito a reflexionar sobre tus objetivos en la vida y qué pasos sigues para alcanzarlos:

  • ¿Cuáles son tus objetivos en la vida?
  • ¿Has pensado en cómo alcanzarlos?
  • ¿Tienes buenas relaciones afectivas con tu familia, pareja, hijos…?
  • ¿Quiénes forman parte de tu clan familiar?
  • ¿Estás orgulloso/a de quién eres?
  • ¿Qué es para ti el éxito y el reconocimiento?
  • ¿Cómo disfrutas del reconocimiento, el respeto y el éxito?

Si quieres comparte tu reflexión de la película Parásitos en el apartado de comentarios 😊

© Instituto Ángeles Wolder – Todos los derechos reservados.

Aclaración: La Descodificación Biológica es un acompañamiento emocional complementario, no sustitutivo de ningún otro tratamiento médico, que el cliente escoge libremente para su bienestar emocional. Debe aclararse que el Instituto Ángeles Wolder no da consejos médicos ni recomienda finalizar ningún tratamiento.

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¡Hola! Soy quien ha escrito este artículo

Aranzazu

Aranzazu

Psicoterapeuta y Docente. Directora de Proyectos y RR.HH. del Instituto Ángeles Wolder. Licenciada en Psicología. Máster en Psicología de la Educación MIPE. Máster en Dirección y Gestión de RRHH. Formada en emergencias y catástrofes, Psicodrama, Constelaciones Familiares, Descodificación Biológica Original y Acompañamiento al Duelo.

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Reflexiones de lectores

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4 comentarios en “Parásitos: la unión familiar”

  1. Hola Aranzazu! Fantástico tu análisis del film y sobretodo acerca de los deseos individuales y el propósito del clan familiar sujeto a la idea de pertenecer y alcanzar su necesidad de autorrealización personal. Me lleva a pensar mi estado presente y cómo algunas de mis actitudes refieren a actitudes que, en muchas ocasiones, no ha tenido sentido alguno o me ha llevado a replantearme lo hecho hasta ese momento. Gracias por colaborar en nuestra búsqueda de reconocernos y saber quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Saludos desde Argentina.

    PD: Me suscribo para recibir todos tus trabajos.

    Responder
    • ¡Gracias Nicolás!

      Me es muy grato saber que te gustó el artículo. Desde el Instituto siempre intentamos mantenernos actualizados y preparar contenidos para la comunidad. Estamos viviendo un momento a nivel mundial que nos permite tener tiempo para responder a las preguntas y, como tu, a replantearnos si estamos conectados con nuestros lazos familiares y con nosotros mismos. Es un momento para evolucionar.

      Seguimos en contacto en el blog y te animo a seguir leyendo y reflexionando con nuestros artículos.

      Responder
  2. Aram.
    Agradezco que me hayas trasladado a este film tan explícito sobre poder aceptar lo que somos para crecer en los 4 niveles. Sobresaliente tu explicación y las preguntas me han replanteado deseos y comportamientos en los que trabajar. Me interesa y conmueve toda esta iniciación a las constelaciones familiares. Seguiré incorporando tan valioso entendimiento para el crecimiento personal y profesional.
    Muchas gracias a ti y a todo el equipo AW

    Responder
    • Hola Juan Paulo,

      Te agradezco tu comentario y me alegro que te haya servido el análisis de la película Parásitos. También que hayas disfrutado del curso de Constelaciones Familiares. Este es un camino continúo de descubrimientos!

      Un abrazo,
      Aran

      Responder

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