El Hallux Valgus, más conocido como juanete, es la deformidad de la articulación del dedo gordo del pie que produce un agrandamiento de la zona. Afecta a la unión de la primera falange con el metatarsiano y los huesos sesamoideos que hacen de almohadilla. Se produce cuando hay un crecimiento de hueso en esa articulación.
En el Hallux Valgus se combina la desviación del primer dedo con el alejamiento de la línea media del cuerpo y una rotación. La incongruencia que hay entre las articulaciones, que ya no encajan perfectamente, suele provocar una subluxación de esta primera articulación y la marcha se vuelve anómala. El síntoma más frecuente es el dolor local y al caminar o durante el apoyo de la zona en el suelo. Algún calzado puede aliviar pero es momentáneo. Afecta más a mujeres y se asigna al calzado alto, apretado o en punta, la deformación mecánica. Se valoran causas genéticas, hormonales, la obesidad y mecánicas.
- El juanetillo es la deformidad del quinto dedo del pie o pequeño que produce un ensanchamiento en la unión con el metatarsiano.
- El dedo en martillo es una afección en la que un dedo el pie o varios se doblan hacia abajo encogiéndose sobre sí mismos como si fueran una garra. Provoca dolor y limitación al caminar o al estar de pie. Aparecen callos en la planta debajo de los metatarsianos y encima de los dedos por roce mecánico.
- El Neuroma de Morton o neuroma interdigital es la degeneración en forma de tumor de un nervio interdigital plantar que por lo general se ubica entre el 3º y 4º metatarsiano. Cursa con dolor y parestesia (alteración de la sensibilidad en la zona). También se dice que la causa es el calzado apretado o en punta.
- La Fascitis plantar es la irritación dolorosa de la banda elástica (tejido conjuntivo), que va desde el calcáneo hasta el metatarso (justo debajo del inicio de los dedos del pie). El dolor llega a limitar el movimiento al caminar.
- El Espolón calcáneo es el crecimiento óseo y la calcificación de una espícula o espina en el hueso calcáneo. El crecimiento del hueso no es doloroso pero pincha la punta en forma de lanza los tejidos vecinos siendo esto lo que provoca un fuerte dolor.
- El dolor en el talón es un síntoma frecuente en personas que están mucho de pie o que impactan el talón por ejemplo al correr.
Descodificando la profundidad del pie
En estos casos encontramos que los tejidos corresponden a la capa embrionaria, Mesodermo Nuevo, y que responden globalmente a conflictos de rendimiento con la sensación de desvalorización. Los tejidos mesodérmicos responden con necrosis o pérdida de tejido en fase de estrés y el consecuente relleno en fase de recuperación. ¿Qué hace que un hueso o una articulación acaben con deformaciones? La repetición del conflicto con la consiguiente acumulación de tejido cicatrizal.
Las piernas, incluidos los pies nos sirven para desplazarnos e ir en la dirección que escogemos. Desde el principio de los tiempos que tenemos dos direcciones muy claras a las que dirigirnos o alejarnos e incluso los organismos unicelulares los siguen y son alejarnos de lo que nos perjudica o es peligroso y acercarnos a lo nos beneficia (alimento, techo, seguridad, trabajo, cariño, etc.) y esto es una cuestión de supervivencia. Si nos movemos hacia lo que nos gusta, es agradable, cumple con nuestros objetivos y nos interesa todo está bien. Cuando no lo hacemos colocamos al cuerpo en estrés y especialmente a esta parte de nuestro cuerpo que nos llamará la atención con sus síntomas.
Yo me preguntaría en todos los casos ¿En qué dirección voy? ¿Voy en contra o a favor de mis deseos, aspiraciones, anhelos, intereses, etc.? ¿Me obligo a ir hacia lo no grato o peligroso? Si la respuesta a la última pregunta es afirmativa, el cerebro capta la alarma biológica y pone en marcha un programa correspondiente a la necesidad. Es maravilloso la perfección del sistema psique-sistema nervioso-cuerpo y lo que no podemos hacer para vivir de forma coherente con nuestro mundo interior lo hará la biología por nosotros.
Como cada programa es específico veremos la subtonalidad de cada uno:
Juanete y juanetillo: desvalorización al ir en una dirección con pérdida de estabilidad constante. Un trabajo o situación no deseada puede estar en el origen. Si usas calzado elevado con tacones o plataforma el zapato te lo recuerda de manera real. “Me duelen los pies pero soporto porque es la moda”
Dedo en Martillo: la falta o la pérdida de estabilidad se da en un contexto de desplazamiento como por ejemplo tengo que viajar por trabajo, no lo deseo. El resultado es como si la persona quisiera agarrarse al suelo para no tener que moverse tanto.
Neuroma de Morton: conflicto de contacto impuesto vivido como un ataque real por ejemplo por dolor e incomodidad en los dedos o el pie por el uso de un calzado obligado. Es el caso de una mujer que no le gustan los zapatos del trabajo y no es que tengan tacón sino que son planos y anchos.
La fascitis es la inflamación en fase de reparación del tejido conjuntivo de la planta. El conflicto puede ser de pérdida de equilibrio o estabilidad además de no querer ir en una dirección.
En el caso del Espolón calcáneo se producen continuas recaídas y recuperaciones hasta que el tejido conjuntivo se calcifica lo que significa que la persona ha vivido en numerosas ocasiones el mismo conflicto.
El dolor calcáneo puede originarse en una situación de desvalorización en el movimiento por ejemplo, al querer marchar o avanzar en la vida y sentirse limitado o no tener derecho familiar a marcharse. El hueso y la musculatura que se inserta en él nos permiten propulsarnos.
Medidas coadyuvantes
Aparte de descodificar y de todos los tratamientos que se realicen ¿qué se puede hacer para mejorar la salud de los pies?
Los síntomas aparecen en fase de vagotonía por lo que está indicado el uso de hielo en la cabeza y localmente sobre la lesión durante 20 minutos de dos a tres veces al día. El hielo se coloca encima de la cabeza en toda la zona media hasta casi el inicio del cuello por detrás.
- Descansar con los pies elevados para favorecer su drenaje.
- Para evitar un aumento de las lesiones a nivel mecánico usar un calzado lo más adaptado al pie posible evitando el uso de calzado apretado, con tacones.
- Hacerles comprender que los cuidamos con descanso baños, auto masajes, estiramientos musculares, hidratación.
- Hacer ejercicios con ambos pies como recoger un trapo con los dedos. Estimular la movilidad sin provocar dolor.
- Las almohadillas o plantillas de silicona son útiles para ayudar mecánicamente e informar al cerebro de la posición más sana para el pie.
“Y recordar que lo mecánico no soluciona lo conflictual. Visitar los conflictos de dirección que son la dirección de tu corazón será una gran ayuda para tener unos pies sanos“.





