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El niño interior herido

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Hoy os compartimos este artículo escrito por Claudia Scarinci, Terapeuta en Descodificación Biológica en nuestro Instituto:

La Descodificación Biológica, entendida como terapia integrativa y complementaria, acompaña al consultante a encontrar el origen, ese trauma reprimido que quedó codificado en el cuerpo, en la biología de la persona. Allí quedó anclado nuestro niño con su herida, esa necesidad sin cubrir, en una situación inesperada, dramática, vivida en soledad interior, sin poder nombrar el impacto que tuvo esta vivencia en el cuerpo y sin poder hablar de lo sentido interiormente, de la captación psicológica y emocional.

De niños vivenciamos cualquier situación con una intensidad de “altas profundidades”, considerando que las herramientas y recursos emocionales no están del todo disponibles para resolver. Entonces, si el niño no lo hace, ¿quién?  Lo hace su propio organismo. El cuerpo acude a ayudar a ese niño en esa vivencia dolorosa para él, para su supervivencia, función principal del cerebro primitivo.

Esa experiencia traumática no solo queda anclada en el inconsciente del individuo sino también en sus células, y el niño queda allí como congelado en su dolor. Ese niño interior herido se encuentra solo y regresa casi a diario, con la intención de ser visto, escuchado sin juzgar y abrazado por su propio adulto de amor, quien será su referente y el encargado de cubrir aquella necesidad pendiente.

Durante la sesión de descodificación biológica y el análisis de ese niño interior herido que algunas personas llevan en su interior, promuevo ese encuentro único y particular en el mundo del consultante, quien, al cierre de la consulta ya tomó el mando y se hizo cargo de su niño interior, liberándolo y así permitiendo su crecimiento e integración.

Suelo sentir y nombrar que los terapeutas en descodificación biológica somos “los traductores del idioma del cuerpo”, el cual nos cuenta cómo el consultante vivió lo que vivió, qué le pasó con ello, y allí vamos en busca de esas sensaciones corporales, sin evitarlas, hasta sentir el alivio merecido.

El protagonista de la transformación es el adulto de amor, que llega con su síntoma, molestia, malestar o conflicto de cualquier tipo: cotidiano, de repetición, físico, comportamental, filosófico existencial, etc. En todos ellos está allí solito el niño interior con su herida esperando a ser rescatado. Esa herida “a curar, sanar, simbolizar, vaciar, hacer consciente, etc.” se manifiesta a diario. Lo hace de muchas y variadas maneras intentando mostrar su herida y su necesidad, lo que le duele y lo que le pide a su adulto.

Lo que él hace es manifestarse a su manera, buscando una solución, pidiendo cubrir eso que le faltó.

¿Y qué fue lo que le faltó?

Todo y de todo, pero cada niño tuvo una carencia particular y cada niño es parte del interior de la persona: el niño con herida de abandono, el niño con herida de amor, el niño con herida de falta de información, falta de identidad, de la pérdida, la herida del rechazo, herida de la injusticia, herida de agresión, herida de falta de contacto, herida de falta de comunicación, herida de miedo por detrás, herida de abusos, herida de falta total de referentes, herida de carencia de alegría, alimento real y/o emocional.

A través del proceso en descodificación biológica, el consultante trasciende la herida y ese viejo código de dolor se reemplaza por el nuevo código. Es muy particular y personal, es el recurso propio. Al recurso recordado del consultante suelo nombrarlo metafórica y cariñosamente como “La Pastiloca”, como esa medicación propia que puede ser por ejemplo una pequeña meditación, que aparece de la propia química del consultante, de su necesidad y de su recurso. Vamos allí entonces a buscarlo y recordarlo. Este recurso no tiene costo alguno ni contraindicaciones, cada consultante se arma el suyo propio. Su propia alquimia, memoria y sensorialidad lo conforman.

Cuando le explico al consultante el método de la propia medicación simbólica recibo en general una sonrisa de alivio, comprensión y tranquilidad.

La persona es su propio médico interior.

Ser su propio médico interior es útil, suelo sugerirles a los consultantes lo siguiente: “ayuda a tu médico a que te ayude a curarte”.

La descodificación biológica responde todas tus dudas y el conocimiento también es salud.

© Instituto Ángeles Wolder – Todos los derechos reservados.

Aclaración: La Descodificación Biológica es un acompañamiento emocional complementario, no sustitutivo de ningún otro tratamiento médico, que el cliente escoge libremente para su bienestar emocional. Debe aclararse que el Instituto Ángeles Wolder no da consejos médicos ni recomienda finalizar ningún tratamiento.

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Instituto Ángeles Wolder

Instituto Ángeles Wolder

Centro especializado en Descodificación Biológica y Terapia Integrativa que tiene como objetivo contribuir al bienestar emocional de las personas.

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2 comentarios en «El niño interior herido»

  1. Hola, el tema del niño interior, que ha recibido impactos de diverso tipo en sus primeros años de vida es un tema en el que he trabajado, he resuelto algunas cosas pero otras no, así que me sigue interesando ampliar ese trabajo para mejorar mi vida. por esta razón leí el artículo que me ha parecido sensible, claro y algo en mi resonó con la herida por carencia de alegría, en fotos de niña me veo seria y recuerdo que me costaba mucho socializar en la escuela primaria, yo no jugaba con otras niñas o niños, me sentaba cerca de la maestra.
    Así es que ahora sé que ese tipo de herida es un pendiente a trabajar.
    Muchas gracias por el artículo y por preguntarme mi reacción sobre la lectura!
    Saludos y abrazo fraterno desde México!.

    Responder
    • Hola Rosa, muchas gracias por contarnos tus sensaciones al leer el artículo.
      Si te interesa seguir aprendiendo sobre el tema, te invitamos a escuchar este Podcast de Ángeles, sobre las heridas emocionales de la infancia: https://open.spotify.com/episode/6tDV9xzFw9Kf4p1v52K7C8
      Esperamos que te guste y puedas continuar este camino de autonocimiento.
      Quedamos en contacto 😀
      Saludos

      Responder

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