fbpx

Cuando lo individual se convierte en un asunto de todos

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
div-aw-70-white
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

En el año 2014 comencé el Diplomado en Descodificación Biológica en el Instituto Ángeles Wolder. Desde el primer fin de semana supe (desde la parte más profunda de mi Ser) que todo lo que en ella iba aprender iba a ser mucho más de lo esperado.

Sería el 17 de enero de 2016 cuando la finalizaría, un día antes de 42º cumpleaños: ¡menudo regalo, fue como renacer! Desde que terminé la carrera de trabajo social, no he dejado de formarme realizando diferentes masters y post-grados, todos ellos relacionados con la pareja, la familia y la violencia de género. He estado durante doce años trabajando en un Centro de Acogida para mujeres en situación de riesgo y de manera paralela, en un despacho particular en Valencia, que es dónde vivo. Desde que terminé la formación como Descodificadora siempre había soñado en poder trabajar de manera conjunta y coordinada con otros/as profesionales tanto de la medicina tradicional como con otros/as profesionales de acompañamientos alternativos, para poder dar una respuesta global, holística, a las necesidades que presenta el paciente cuando llega a consulta.

Desde el pasado mes de septiembre del presente año, tengo el privilegio de haberlo hecho realidad, creo que lo soñé muy fuerte. Y no sabéis, queridos lectores y lectoras, como deseo que sea normal (entendido como general y común) que desde la mirada de un equipo interdisciplinar se dé respuesta a la necesidad que cualquier persona pueda presentar. El equipo en concreto del que os hablo está formado de médicos/as oncólogas, internistas, médico homeópata, nutricionista, enfermera, especialistas en terapias energéticas, polaridades… y dos profesionales en Descodificación Biológica (las dos formadas en el Instituto Ángeles Wolder). Es una clínica tanto para pacientes oncológicos como para personas que pueden presentar otro tipo de patologías.

Son las médicas, las que dependiendo de la sintomatología y el estadio de la enfermedad, las que orientan al paciente a llevar los diferentes tratamientos con los diferentes profesionales.

Desde mi experiencia del día a día trabajando con personas a las que se le ha podido diagnosticar una enfermedad determinada, en un porcentaje muy alto de los casos comienzan una búsqueda de diferentes profesionales para que lo acompañen a nivel médico y terapéutico en el proceso de su enfermedad; buscan respuestas en distintos profesionales, porque buscan  la globalidad en su tratamiento y todo lo que integra el bienestar, convirtiéndose sus vidas, durante semanas, en un periplo casi diario de recorridos de consulta en consulta, y un volver a empezar a contar terriblemente agotador para la persona en cuestión.

En espacios donde se trabaja a nivel multidisciplinar, se equilibran los tiempos, se responde de manera coordinada a las necesidades del/la paciente trabajando de una manera conjunta medicina tradicional con consultas más del tipo integrativas. Se observa, se escucha, se siente y se actúa desde el conjunto dándole un sentido de unidad de acción, porque en ese momento todos/as hablamos de una misma persona. Todos/as entendemos el espacio de trabajo del otro/a y, claro está, el nuestro, porque todos esos espacios dibujan la figura perfecta, esa figura que es la que ven los/as pacientes cuando entran y salen de consulta. Se crea un ambiente de unidad y de respeto y eso la persona lo percibe desde el primer minuto.

¿Y cómo empezó todo?

Pues comenzó sabiendo que iba a llegar. Sería aproximadamente un mes de septiembre/octubre de 2014, charla informativa en Valencia sobre el Diplomado en Descodificación Biológica, un grupo de aproximadamente 30 personas nos reuníamos en un mismo espacio expectantes a lo que nos iban a presentar.

El sentido biológico del síntoma; cuando el cuerpo habla del conflicto vivido; las diferentes fases de la enfermedad; etcétera. Toda esa información en mí hablaba resonaba fuerte, años y muchos años de formación, pero tenía la sensación de que con la Descodificación se terminaba de dibujar todo.

Unas semanas más tarde, caras ya conocidas nos volvíamos a encontrar en nuestro primer módulo de formación. Para comenzar un trabajo a todos los niveles, ya que en Descodificación Biológica se aprende y mucho, pero el trabajo vivencial que realizamos los alumnos/as durante todos aquellos fines de semana no se puede describir. Llegábamos los viernes por la tarde, y los domingos al mediodía, cuando salíamos, los ojos te brillaban de manera distinta y, al menos en mi caso, mi andar era más ligero. Cuando terminé la formación, como os contaba al principio, yo ya trabajaba en mi despacho particular en Valencia, trabajando a nivel individual con familias, parejas, y a día de hoy continuo. En Valencia, en el Instituto Ángeles Wolder y en una Clínica en Lleida como integrante de un equipo multidisciplinar, el antes descrito.

Conforme voy escribiendo y leyendo solo me viene a la mente una palabra: Gracias.

Gracias al Instituto Ángeles Wolder, tanto en la parte profesional como personal (es difícil encontrar el equilibrio y lo consiguen con creces); gracias por todo lo que aprendí y sigo aprendiendo,  por darme la oportunidad de ser parte de vuestro equipo, y gracias porque, además, tengo la oportunidad también de trabajar en espacios multidisciplinares aportando todo lo aprendido, escuchando otras visiones, aprendiendo cada día más de nuestro cuerpo, de nuestro Ser, sintiéndome más parte de un todo, descubriendo lo poderosos/as que somos los seres humanos cuando compartimos conocimientos, ayudando de esta manera a encontrar el bienestar en las personas.

Yo Veo… y ella saborea…
Ella saborea…y vosotros oís…
Él toca, yo veo, ella saborea y vosotros oís…
¿y si nos juntamos y le damos SENTIDO a todo esto?

© Instituto Ángeles Wolder – Todos los derechos reservados.

Aclaración: La Descodificación Biológica es un acompañamiento emocional complementario, no sustitutivo de ningún otro tratamiento médico, que el cliente escoge libremente para su bienestar emocional. Debe aclararse que el Instituto Ángeles Wolder no da consejos médicos ni recomienda finalizar ningún tratamiento.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Antes de irte

¡Hola! Soy quien ha escrito este artículo

Raquel Pérez

Raquel Pérez

Raquel se formó como Descodificadora Biológica en el año 2014 con Ángeles Wolder en 2014 y se ha especializado en los recursos terapéuticos, las relaciones familiares y de pareja. Es diplomada en Trabajo Social y Máster en terapia de familia, pareja y mediación familiar. Desde hace 17 años trabaja como terapeuta familiar y es la coordinadora de proyectos educativos de Instituto Ángeles Wolder.

¿Seguimos en contacto?

Me ha encantado tenerte con nosotros estos minutos. Si a ti te ha gustado este artículo y quieres recibir en tu correo lo que publiquemos a partir de ahora, déjanos tu email para darte de alta en nuestro boletín.

Reflexiones de lectores

¿Tienes algún pensamiento tras leer este artículo? Déjame tu reflexión y responderé lo antes posible.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Artículos relacionados
cursos
ico-acceso-premium

Hazte Premium

Accede a contenidos exclusivos y disfruta de descuentos en formación