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Coronavirus: el nuevo virus del miedo

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Momentos de cambio, instantes de miedo

Yoda le decía a Anakin en el Consejo Jedi de la película La guerra de las galaxias: «El miedo es el camino hacia el Lado Oscuro. El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Percibo mucho miedo en ti».

Quizás Yoda conocía bien ese lado oscuro al que nos aboca el no saber transitar por una emoción tan básica y que nos permite la supervivencia como es el miedo.

Todas las emociones primarias nos han servido a lo largo de nuestra vida para conseguir sobrevivir, y el miedo más que ninguna, ya que nos ha alertado de dónde está el peligro y hasta donde podemos movernos conservando la vida; pero lo que nos dio miedo en otros momentos pasados, hoy se ha convertido en algo desmedido que incluso nos bloquea, paraliza, nos mantiene encerrados en nuestras propias historias de terror e incluso desata la bestia negra que llevamos dentro.

Antaño fue salir de la cueva por si había un depredador dispuesto a acabar con nosotros o nuestra prole. Hoy es salir de la cueva y que un virus se apropie de lo que nos queda de vida.

En tiempos remotos, un gran peligro era no estar alimentados durante muchos días porque el cerebro dejaba de funcionar. Hoy estamos sobrealimentados y mal nutridos porque necesitamos dejar de pensar y solo aplacamos la ansiedad con comida. Hace años la higiene era un baño a la semana. Hoy en día, lo prioritario es tener papel higiénico ya que se ha transformado en el máximo exponente del bienestar sanitario.

En algún momento compartimos lo que había. Hoy salimos corriendo a comprar y acumular lo que ni tan siquiera usaremos por miedo a la falta. Somos capaces de mostrar ira al ver a otro comprando algo que creo que me saca a mí. Soy capaz de pelear por algo que puedo suplir.

Antes se despedía a los muertos con dignidad por su decisión y destino. Hoy no soportamos que la muerte se lleve a alguien porque quizás nos confronta a nuestra propia muerte. Tememos a los cambios, a la enfermedad, al sufrimiento y a la muerte porque la vivimos como una pérdida y no como un pasaje o una trascendencia, y eso nos aterra.

¿Es miedo o temor? ¿Es real o figurado? ¿Quién es el enemigo? ¿Un virus? ¿El vecino? ¿El que usa el miedo para contagiarnos de su estado? O ¿son nuestros pensamientos que en lugar de ser ángeles guardianes son auténticos villanos esperando a que asomemos la punta del pie para contagiarnos?. ¿Contagiarnos de qué? De miedo.

La vida está llena de momentos espectaculares, pero también hay instantes en los que el cambio se impone, nos guste o no. Este es uno de ellos y no podemos escapar por mucho que lo intentemos. Negar el miedo es contraproducente porque sólo hace que se intensifique. Negamos el miedo por miedo a sentir, porque nos incomoda, porque nos muestra cuan débiles somos o cuan humanos somos.

Si queremos vivir lo inevitable de este periodo podemos comenzar por reconocer como nos encontramos. Nos tendremos que dar permiso para sentir, aceptar las fortalezas y las debilidades, mostrar la vulnerabilidad y acogerla, aceptar lo que no podemos cambiar, soltar lo que queremos controlar y desapegarnos de los resultados esperados. Hoy mas que nunca, sabemos que no podemos intervenir en nada que no sea sostenido por algo más grande que nuestra propia voluntad.

Si queremos vivir lo inevitable de este periodo podemos comenzar por reconocer como nos encontramos.

Quizás algún día sepamos para qué nos ha tocado vivir tan ocupados alrededor de un bicho invisible que lleva corona.

Cuéntanos en los comentarios si estás viviendo esos miedos. 👇👇

© Instituto Ángeles Wolder – Todos los derechos reservados.

Aclaración: La Descodificación Biológica es un acompañamiento emocional complementario, no sustitutivo de ningún otro tratamiento médico, que el cliente escoge libremente para su bienestar emocional. Debe aclararse que el Instituto Ángeles Wolder no da consejos médicos ni recomienda finalizar ningún tratamiento.

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¡Hola! Soy quien ha escrito este artículo

Ángeles Wolder

Ángeles Wolder

Directora Instituto Ángeles Wolder. Autora del Libro “El Arte de Escuchar el Cuerpo” y de "El reflejo de nuestras emociones: la descodificación de los sentimientos a través del cine". Es licenciada en Kinesiología, Profesora en Enseñanza Universitaria, Licenciada en Antropología Social y Cultural y Máster en Psicosociología. Desde hace 10 años se ha centrado en comprender y observar cómo el ser humano y la humanidad gestionan los conflictos emocionales.

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13 comentarios en “Coronavirus: el nuevo virus del miedo”

  1. Gracias el miedo es lo que más afecta yo aveces siento miedo hasta de el aire pero trato de conservar la calma y aunque por prudencia trato de no salir cuando lo tengo que hacer no me pongo nerviosa solo compro lo que ocupo regreso a casa me lavo y continuo normal gracias por sus artículos me ayudan mucho 😍😘♥️♥️♥️♥️♥️😊😊👏👏

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  2. Buenos días o buenas noches escribo desde San Salvador,por razones de la pandemia me ha quedado aqui resido en Guatemala ciudad soy religiosa desde que descubrí la biodescodificaciòn me interesó por casualidad encontré este sitio seguía mucho a Erick Corbera pero no le entendia mucho….siempre busque pero ahora lo encontré en Angeles que tiene una capacidad didáctica para explicar me encanta…..Es una bendiciòn encontrarla en estos momentos…..leí el articulo……..,SI queremos vivir lo inevitable de este periodo podemos comenzar por reconocer como nos encontramos Alli esta el detalle…..me esta costando reconocer como me encuentro…Digo que estoy tranquila pero no tengo pensamientos intento escribir y contestar pero no me sale nada como puedo hacer para aprovechar este tiempo

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    • Hola Eva Marina! Nos alegramos de poder transmitirte todo eso con nuestros contenidos:) Como bien dices, la clave está en escuchar al cuerpo, a nuestras emociones; y ahí encontrarás la respuesta. Cada persona tiene sus propios métodos de relajación y calma: mientras que a unos les relajará cocinar, a otros escribir o leer. Se trata de descifrar qué le conviene a tus emociones. Un saludo!

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  3. El fin pasado me senti con miedo estoy llendo a trabajar, el video de Salome y Angeles me ayudo a comprender y la calma volvió, el martes el miedo volvió y al recordar mi biologia es perfecta.
    Vuelvo a mi centro.
    Me a gustado mucho este articulo.
    Maestra Angeles mil gracias por acompañar con todos los materiales que nos comparte.

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  4. Yo quisiera platicarles que vivo en Mérida yucatán México y lo veía muy lejano. CUANDO no es lejano y no somos super héroes a los cuales no nos puede pasar nada. Conviví con una persona que su papá resultó positivo y cuando me enteré sentí que me había caído un balde de agua fria pero hable con un doctor que era el que me iba a marcar mejor el camino y me tranquilicé demasiado. después he estado haciendo la meditación que nos regalaron aquì en el blog que es una maravilla !! y leyendo cosas positivas y voy mucho mejor. al principio me asustaba mucho la situación económica pero es algo de lo que no tengo el control.. todos pondrán de su parte y esto pasará. gracias gracias!

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  5. Hola Ángeles! Tengo en claro aquello tan disputado entre Pasteur y Bellán hasta que los dos se pusieron de acuerdo: el terreno lo es todo, la bacteria, virus, etc. no es nada. Trabajo para fortalecer mi sistema inmune desde la alimentación material y emocional. Pero, siempre hay un pero, el ego a veces mete la cola y cierta tristeza asoma, escondiendo el miedo a la enfermedad y a la muerte que aún me habita. Lo maravilloso en este momento del mundo, es que inmediatamente puedo recurrir a la información que se brinda en videos o artículos, verdaderas herramientas para continuar en calma, enfocada en lo que realmente importa, la introspección y la observación.
    Ángeles hay también en la tierra, de carne y hueso, que aportan compasión, comprensión y conocimiento para el bien de la humanidad. Tú eres uno de ellos! Gracias por tu amoroso trabajo!

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    • Hola Nélida! Muchas gracias por compartir esta reflexión con el Instituto, nos alegramos que, por mínimo que sea, estos contenidos que estamos creando en relación al Coronavirus te sean de ayuda para continuar en calma en un camino de introspección y observación. Sigue así! :), Abrazos.

      Responder
  6. Hola, Angeles. Hace tiempo que he integrado los principios de la descodificación biológica a mi vida (y en pos de la salud de mi familia), pero solo hoy descubro tu trabajo. Aceptando tu invitación a comentar los miedos que nos habitan en relación a esta «pandemia», debo decir que mi miedo no es en relación al virus, sino a la manera en que la sociedad gestiona la problemática actual. Me asusta la manera en que se usa el miedo a la muerte para intentar manipularnos y volvernos dóciles. Me asusta ese «enano fascista» que anida en muchos y que se evidencia en la delación del que piensa y actúa distinto, o en la discriminación al que tiene rasgos asiáticos, o incluso al que está enfermo! Me asustan las terribles consecuencias económicas, sociales, psicológicas y hasta de salud que produce el aislamiento social. Los países han caído en un estado de histeria que solo ha agravado las cosas; el remedio está siendo peor que la enfermedad. Ese remedio se administra desde un paradigma del que personalmente descreo. Sinceramente pienso que estamos equivocando mucho el camino; que quienes nos sentimos sanos y fuertes deberíamos salir de nuestras casas a trabajar y sostener el mundo y a mostrar a quienes están «contagiados de miedo al virus» que es posible enfrentarlo desde la confianza, la vida sana, la risa y los abrazos. Sí, porque los abrazos, lejos de enfermarnos, elevan las vibraciones que refuerzan nuestro sistema inmunológico. En lugar de proteger a los vulnerables, el aislamiento debilita a los sanos. Un ejemplo son los jóvenes, que están somatizando la angustia del aislamiento. Si los viejitos y las personas con afecciones diversas necesitan quedarse en casa, está bien, deben hacerlo. Pero el resto no estamos honrando la vida; estamos obedeciendo órdenes de personas y sistemas que analizan y calculan desde el miedo a la vida. Conozco incluso abuelitas que piden que las sigan visitando porque, dicen, peor que morir es morir solo; y pienso en todas esas personas que adolecen y hasta mueren en los hospitales, lejos de sus seres queridos porque no los pueden visitar. Pienso en los que no tienen una casa donde aislarse, o esa casa es un infierno de violencia doméstica, o un martirio de hacinamiento. Pienso en los que han perdido el empleo y no saben cómo alimentar a sus hijos, pero pretendemos que su problema es un virus. Cuánto dolor estamos creando y seguiremos haciéndolo porque el desastre económico que habremos producido con el aislamiento se multiplicará después en más angustia, más segregación, más hambre, más dolor y mucha menos salud. El aislamiento no nos cura del miedo y las redes sociales no reemplazan el contacto de la piel, la vibración del abrazo, la calidez de la voz cercana, las sutilezas de la mirada. Los ejercicios frente a la pantalla, ni las clases por Zoom ni el teletrabajo lograrán lo que logra el «hacer juntos». La dimensión sensorial y afectiva es fundamental para el rendimiento y el desarrollo de las funciones cognitivas. Y mucho me temo que este estado de cosas haya llegado para quedarse, que el resultado de la manera en que nos enfrentamos a la pandemia sea el triunfo del miedo, del aislamiento y de la desconfianza, reforzados por un reseteo de la economía que dejará a los ricos más ricos y a los pobres más pobres. Para que el aprendizaje sea otro tendríamos que volver a las calles, en definitiva, a la vida. Un cálido saludo desde Uruguay!

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  7. Hola Angeles
    El miedo , lo vivo sin la exageración si voy a morir o no, pero me he dado cuenta de lo valioso de estar con uno mismo, darme cuenta que tengo muchos apegos que no me hacen falta, que son como para llenar un vacío y aquí viene conducta de familiar transgeneracional de que siempre hay que estar en movimiento, el que no se mueve no sirve. A la vez percibo que hay que tomar las cosas con calma ya he vivido varias pandemias y aquí estoy con salud , solo vivir el presente cada día , y dejar de preocuparme por el futuro por venir se que lo enfrentare conforme se vaya presentando.

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    • Muchas gracias por compartir tu experiencia, Yolanda! Sin duda alguna, estos tiempos nos brindan la oportunidad de realizar una introspección y analizar lo que realmente nos importa y nos es de valor :).

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